Diferencias por Cristina, ajuste del Estado a las obras sociales sindicales y ¿posible ruptura de la CGT?

Política - Gremiales 25 de agosto de 2022 Por Redacción
Por decisión de Massa, al sistema de salud cegetista pasará a ingresarle solo el 10% del dinero público que recibía. Internas por el apoyo a la vicepresidenta y 10 sindicatos amenazan con irse.

La Confederación General del Trabajo (CGT) vive horas intensas. Mientas los focos apuntaban a la situación judicial de la vicepresidenta Cristina Kirchner, desde el Gobierno Nacional avanzaba el plan de ajuste del Estado de Sergio Massa, el ministro de Economía. Los sindicatos dejarán de recibir casi el 90% de los aporte públicos que ingresaban hasta ahora a su sistema de obras sociales, la última gota que parecería haber rebalsado el vaso de una central obrera signada por las diferencias.

A partir de ahora, las prestadoras médicas sindicales recibirán un total de $ 1.500 millones del Fondo Solidario de Redistribución (FSR), un monto que –dejaron trascender– podría quebrar el sistema de servicios de discapacidad, tratamientos de alta complejidad y demás beneficios médicos. La medida, además, dejó en el aire la promesa de redoblar los ingresos públicos en esa área (+ $4.000 millones) del presidente Alberto Fernández, a quien hoy tratan de "desagradecido" por el respaldado que la CGT le brindó hasta ahora a su mandato, lo que abre las puertas de otro conflicto.

Según las cuentas que sacaron en el interior del sindicalismo, la CGT pasará de recibir $ 4.000 millones mensuales del Estado, poco menos de $ 400 millones por mes, es decir apenas el 10% de lo que recibieron en los primeros ocho meses del año, un porcentaje que se mantendrá –al menos– de acá a fin de año. Estas prestaciones, como contracara, representan para los sindicatos un gasto anual de $ 35.000 millones, algo que hoy –sin el sustento gubernamental– pone en aprietos a la caja sindical.

La situación derivó en una cumbre en las últimas horas de un grupo de sindicalistas convocados por el gastronómico Luis Barrionuevo. Entre los promotores, también estuvieron el cogobernador de la CGT, Carlos Acuña (Estaciones de Servicios) y Armando Cavalieri (Comercio). La charla incluyó otro tema, además de la quita de fondos públicos para las obras sociales: la posible ruptura de la CGT. Más allá de la antipática medida, según trascendió, –volvieron a quedar expuestas las desaventuras e internas en la cúpula cegetista, lo que podría decretar la salida de hasta 10 sindicatos.

Es que en este sector, cuyos algunos dirigentes tienen línea directa con Massa, con el tiempo ha comenzado a ver con desconfianza la falta de reacción de la cabeza central del triunvirato sindical, Héctor Daer (Sanidad), al que notan muy afín al presidente. Pero, sobre todo, se encuentra molesto con el crecimiento de la tercera pata de la conducción de la central obrera, a cargo Pablo Moyano. En el último tiempo, el camionero ha pactado alianzas de forma unilateral –junto a otros gremialistas– con dirigentes cercanos al kirchnerismo, como la CTA y La Cámpora.  

Tampoco cayó bien que el mayor heredero del clan Moyano, acostumbrado a “cortarse solo”, haya montado su propio acto dentro de la movilización al Congreso de la CGT. Ese día, el triunvirato se mostró tensamente unido en las calles apenas media hora (hubo hasta enfrentamientos entre sus filas). Lo mismo ocurrió con el comunicado en apoyo a Cristina, quien siempre ha tenido una relación distante con el sindicalismo peronista clásico y más cercana con los gremios alternativos, en medio de la disputa política entre la vicepresidenta y la Justicia.

1024-1570141485191003019

“No hay una sola prueba material que relacione a Cristina Kirchner con el direccionamiento amañado de la obra pública ni con ningún otro delito”, apuntó el escrito, que añadió: “Los actos de gobierno a cargo de la máxima autoridad de la Nación realizados por el mandato popular no pueden constituir el vínculo que soporte un agravante para la calificación de una acusación sin sustento”. Sobre el final, aparece la firma del Consejo Directivo pero, según trinaron los sindicalistas enfadados, eso no ocurrió el aval de todas las partes.

De la reunión de los cegetistas que hoy se posicionan como disidentes también participaron Roberto Fernández (UTA), Omar Maturano (La Fraternidad) y Daniel Vila (Carga y Descarga). En la subtrama de internas sindicales, ellos tres son referentes de la Unión General de Asociaciones de Trabajadores del Transporte (UGATT), la antagonista a la Confederación de Trabajadores del Transporte (CATT), a cargo del moyanismo y otros dirigentes de peso como Sergio Sasia (Ferroviarios) y Juan Carlos Schmid (Dragado y Balizamiento).

El triunvirato de la CGT, conformado para contener las diferencias, no lleva ni al año en el poder. Sin embargo, los históricos grupos sindicales de “los Gordos”, “los Independientes” y “los barrionuevistas” han visto como el poder de Pablo Moyano, que parecía exiguo, se incrementó en los últimos tiempos. Secundado por Omar Plaini (Canillitas) y Mario Manrique (SMATA), el camionero convocó a Walter Correa (Curtidores) a su propio homenaje por el aniversario de la muerte de Evita. Hoy, Correa es el nuevo ministro de Trabajo de la provincia de Buenos Aires.

La última escalada de conflicto de la CGT se da, además, en medio de la intensión del Gobierno de suspender transitoriamente las paritarias sindicales por esquema de aumento de suma fija para los trabajadores. "Creemos que puede haber un sistema mixto", la dijo Daer a NA durante la última marcha. La idea del bono pertenece a Cristina. Antes de que la situación judicial explotara (tiene un pedido de 12 años de prisión e inhibición perpetua de la función pública), la vicepresidenta invitó por separado a su despacho al titular de Sanidad y a Pablo Moyano (y su grupo sindical).

Al único triunviro que la también presidenta de la Cámara de Senadores no recibió fue a Carlos Acuña. El secretario general de trabajadores de Estaciones de Servicios ha sido distinguido como "el sindicalista de Massa". De hecho, tras la pomposa asunción del nuevo ministro de Economía a principios de agosto, se animó a postularlo para 2023. "Me vas a ver al lado de Sergio Massa (en una eventual PASO). Yo lo quiero de presidente, le tengo confianza", llego a decir. Hoy, puja por romper la unidad de la mano del barrionuevismo. El tiempo dirá si fue con el aval del titular del Palacio de Hacienda o no.

Te puede interesar